El TEAC reitera la no deducibilidad en el Impuesto de Sociedades de los pagos a los administradores cuando los cargos constan en los estatutos como gratuitos

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De nuevo, el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) ha abordado una cuestión largamente debatida, como es la deducibilidad de las retribuciones pagadas a los administradores de sociedades en las que el cargo consta en los estatutos como no retribuidos.

El Tribunal, en su Resoluci√≥n de fecha 17 de julio de 2020 R.G. 3159/2019, reafirma el criterio mantenido al respecto negando la deducibilidad de las retribuciones pagadas.

El caso discutido es el de una sociedad, en cuyos Estatutos figuran los cargos de los administradores no retribuidos, sin embargo mantiene firmados sendos contratos laborales con dos de los miembros del Consejo de Administraci√≥n mediante los que se les remunera por el desempe√Īo de funciones de alta direcci√≥n. En ning√ļn momento se discute la deducibilidad de las cantidades pagadas a las personas que adem√°s de ejercer el cargo de administrador son retribuidos por el ejercicio de sus funciones profesionales.

Los motivos alegados por el Tribunal para negar la deducibilidad de las retribuciones pagadas por la sociedad a estos consejeros son los siguientes:

¬∑ ‚ÄúTeor√≠a del v√≠nculo‚ÄĚ: en base a esta teor√≠a, las actividades o funciones de gesti√≥n y administraci√≥n o de alta direcci√≥n de una sociedad prestadas en el marco de unas relaciones laborales por quienes, los administradores o consejeros de la misma, quedan subsumidas y absorbidas por las que esas personas han de prestar por sus obligaciones mercantiles como administradores o consejeros de tal sociedad.

Por tanto, si una sociedad, cuyos estatutos recogen que sus administradores son cargos gratuitos, paga a unos directivos con funciones de direcci√≥n o gerencia, que fueran adem√°s administradores o consejeros, dado que la relaci√≥n que predomina y absorbe a la otra es la mercantil, esa sociedad habr√≠a pagado a esos directivos contraviniendo lo dispuesto en la espec√≠fica normativa mercantil atinente a la materia. Con la inmediata consecuencia fiscal de que tales pagos no ser√≠an deducibles en el Impuesto sobre Sociedades por ser considerados como una liberalidad. Es necesario por tanto que conste en estatutos la remuneraci√≥n del cargo, de acuerdo a lo establecido en el art√≠culo 217 de la Ley de Sociedades de Capital.

¬∑ Art√≠culo 15 e) de la Ley del Impuesto sobre Sociedades: este art√≠culo excluye expresamente de los gastos no deducibles, a las retribuciones satisfechas por las sociedades a sus adminsitradores ‚Äúpor el desempe√Īo de funciones de alta direcci√≥n, u otras funciones derivadas de un contrato de car√°cter laboral con la entidad‚ÄĚ.

Por tanto, de acuerdo a este artículo parecía solventado el problema en aquellas situaciones en que los estatutos sociales no preveían la remuneración de sus órganos de administración. Nada más lejos de la realidad.

¬∑ La reforma mercantil introducida por la Ley 31/2014 en lo relativo a la retribuci√≥n de los administradores (art. 217 y 249 LSC) y el posterior pronununciamiento de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo en su sentencia de 26 de febrero de 2018 (Rec. de casaci√≥n 3574/2017), vinieron de nuevo a generar la duda sobre la deducibilidad de las retribuciones de determinados administradores que no cumplen con la normativa mercantil.

Para el Tribunal Supremo los contratos con los Consejeros Delegados y con los Consejeros ejecutivos tambi√©n deben respetar las previsiones estatutarias, por lo que, si los estatutos prev√©n que los cargos de los administradores son no retribuidos, y, a pesar de ello, un contrato con un Consejero Delegado o con un Consejero ejecutivo recoge una retribuci√≥n en favor del mismo en raz√≥n de tal cargo, la existencia de tal retribuci√≥n ser√≠a un pacto entre esas dos partes que ir√≠a en contra de lo dispuesto en el art. 217 del T.R. de la LSC y en los estatutos sociales, y por tanto un pacto contrario al ordenamiento jur√≠dico.

La consecuencia fiscal es que todo pacto contrario al ordenamiento jur√≠dico nunca podr√° ser fiscalmente deducible, y as√≠ lo recoge expresamente la letra f) del art√≠culo 15 de la Ley 27/2014 al establecer la no deducibilidad de ‚ÄúLos gastos de actuaciones contrarias al ordenamiento jur√≠dico.‚ÄĚ

Por tanto, y esto es lo realmente novedoso de esta resoluci√≥n es que en los casos en  que los estatutos sociales reflejan la gratuidad del cargo de administrador, las cantidades pagadas a los consejeros en virtud de los contratos de alta direcci√≥n firmados por la compa√Ī√≠a, tienen la consideraci√≥n de pactos contrarios al ordenamiento jur√≠dico y por tanto, no deducibles por aplicaci√≥n del art√≠culo f) de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades.

Por este motivo sería recomendable hacer una revisión de los estatutos y de las políticas de remuneración a los administradores para adecuarlos a los requisitos contenidos en esta resolución para aceptar su deducibilidad.

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